Recuerdo los días cuando el juego, era la rutina e inventar algo nuevo era lo constante.
Era un momento de tanta sabiduría en nuestro ser, que la carencia no era un concepto que afectaba lo realmente importante de la vida, divertirse.
Recuerdo también, cuando el juego era solo algo simple y sencillo, sin segundas intenciones, sin prejuicios, sin la obligación o el compromiso de hacerlo, era espontáneo y sobre todo, divertido. Era la vida misma, en su forma más absoluta. Sin excusas, ni distracciones para no ser felices.
Era un momento de tanta sabiduría en nuestro ser, que la carencia no era un concepto que afectaba lo realmente importante de la vida, divertirse.
Recuerdo también, cuando el juego era solo algo simple y sencillo, sin segundas intenciones, sin prejuicios, sin la obligación o el compromiso de hacerlo, era espontáneo y sobre todo, divertido. Era la vida misma, en su forma más absoluta. Sin excusas, ni distracciones para no ser felices.
Es por esto que hoy, llego a concluir que gracias a nuestra capacidad para jugar, nos hemos convertido en lo que hoy nos define como seres humanos.
A través del juego divertido, hemos adquirido las más importantes herramientas para desarrollar y definir nuestra propia historia. Fue en esos momentos de verdadera diversión, cuando en la inocencia de la infancia, nuestro instinto, aún libre, nos permitió alcanzar una evolución incontenible, dejando en nosotros el aprendizaje más elemental, de una manera practica y segura, colocándonos en escenarios que nos adiestraron, poco a poco, a socializar, manejar nuestro fracaso, definir nuestro espacio, tomar decisiones, medir nuestro liderazgo, definir nuestros intereses y conocer nuestros miedos más primarios, entre otros tantos.
Ha sido también, gracias a esos divertidos momentos, que la tragedia se ausento de casa y de la escuela...
(del trabajo, del matrimonio, de la lista de deudas pendientes, de los juzgados, de los precios de los micro-auto-mega-hiper-macro-mercados y abastos...y de la trama político-partidista-nacionalista,)
Permitiendo que esa etapa de nuestra vida, se defina como una gran escuela natural, donde adquirimos ese título supremo, de "Ser Humano".
(del trabajo, del matrimonio, de la lista de deudas pendientes, de los juzgados, de los precios de los micro-auto-mega-hiper-macro-mercados y abastos...y de la trama político-partidista-nacionalista,)
Permitiendo que esa etapa de nuestra vida, se defina como una gran escuela natural, donde adquirimos ese título supremo, de "Ser Humano".
Aquí te dejo un maravilloso video, con el que me tropecé luego de escribir estas líneas... espero lo disfrute. Su autora es la gran ROSANA, tomado de youtube.com...